El polen de abeja son pequeños gránulos de colores que las abejas recogen de las flores. Tiene un sabor ligeramente dulce, floral y a veces algo ácido, según las plantas que estén en flor. En el desayuno aporta color y un agradable toque crujiente.
1. Topping para muesli o porridge
Prepare los copos de avena o el porridge como de costumbre y deje que se templen. Añada fruta fresca, unas avellanas picadas y 1 cucharadita de polen. Espolvoree el polen al final para que siga crujiente.
2. Smoothie bowl
Para 1 ración: 1 plátano congelado, 100 g de frutos rojos (frescos o congelados), 100 ml de leche o bebida vegetal.
- Triture todo hasta obtener una crema, más espesa que un batido normal.
- Viértala en un cuenco.
- Decore con trozos de fruta, semillas o frutos secos y 1 cucharadita de polen.
3. Yogur con miel y polen
Mezcle 150 g de yogur natural con 1 cucharadita de miel de acacia y espolvoree unos trozos de nuez y 1 cucharadita de polen. Listo en un minuto, también como tentempié dulce por la tarde.
Conviene saber
- ¿Más blando que crujiente? Deje el polen en remojo 10–15 minutos en una cucharada de agua, zumo o yogur.
- No calentar: utilice el polen solo frío o templado, sin cocinarlo ni hornearlo.
- Conservación: bien cerrado, en un lugar fresco, seco y oscuro.
- Aviso para alérgicos: el polen puede provocar reacciones alérgicas. Las personas alérgicas al polen o a los productos apícolas deben evitarlo. No apto para niños menores de 3 años.
